las libélulas son una especie endémica que habita sólo en mis recuerdos y en su exquisita sencillez radica la quintaesencia del olvido
no, no tiene sentido. como tampoco lo tienen las mil y un estupideces que orquestan mi vida los últimos días. sólo el chocolate y las tormentas de lágrimas que se me escapan a oscuras y en silencio le dan discreta salida al vacío que vulnera mi equilibrio. las cosas no salen, sólo entran y se transforman para huir en forma de carcajadas o en alguna otra alimaña de las que escupen mis labios.
una de esas criaturas que se me ha escapado por la boca en estos días es el what if…? es algo que nos preguntamos a menudo mientras dejamos volar nuestra mente hacia las infinitas posibilidades. y qué si no hubiera mañana? qué si hoy se acabara todo? pero ni la más volatil imaginación es capaz de responder satisfactoriamente. no creo que sea totalmente absurdo o inútil hacerse estas preguntas. a fin de cuentas es un ejercicio de entrenamiento, una especie de simulacro si lo prefieren, para lo que puede venir, y si uno se conoce lo suficiente, puede anticipar los errores y evitarlos.
a mí no me ha ido tan mal en la difícil tarea de conocerme, quizá porque paso mucho tiempo sola y no tengo más opción que sumergirme en las profundidades del self. en todo caso, eso me ha llevado a tomarme la molestia de verme en la repetición y analizar lo que hago, cómo lo hago y cuestionar el por qué. ha resultado útil, aunque no infalible. muchas, muuuuchas veces me equivoco y tantas otras simplemente no consigo comprender mi propio móvil.
es por esas ocasiones en las que no me entiendo que pienso ahora en algo que escuché en clase. se ha dicho que el verdadero carácter del personaje se revela en las decisiones que toma en momentos de suma presión. de ser así, yo sólo podría concluir sobre mí [como personaje protagónico de este pésimo argumento que intento entretejer como si fuera una auténtica vida] una cosa: sigo siendo de piedra. sin importar cuánto crea que me he ablandado, en el fondo sigo siendo miss iron-looks, heart-of-stone & no-ideas-supplied. en mi tragedia no hay -y quizá nunca habrá- sublimación… tengo roto el corazón, desarmada la razón y eso no tiene ni para cuando cambiar. aún quiero permanecer inmóvil cómo fría estatua de mármol.
pero todo tiene un precio y yo pago con creces el de mi testarudez. de muchas guerras regreso con un profundo dolor que sólo se equipara con la intensidad con la que me entrego en el campo de batalla y no sé por qué estoy dispuesta a herirme yo misma con tal de tener, aunque sólo sea por un momento, la oportunidad de pelear, de querer como quiero.
y para cerrar esta noche de chocolates, lágrimas e ideas inconexas, sólo me queda jugar a la ruleta rusa en blanco y negro… pondré un par de preguntas en el revólver y será como un paseo en carrusel. al disparar, qué bala tendrá el fulminante honor de romper la acromía con un intenso y líquido rojo? y qué pensarías al ver mi cuerpo desplomarse bajo la lluvia ácida de tus palabras? what if… me atraviesa un veloz proyectil el liviano cráneo pálido de emoción? what if… pese a jalar el gatillo, sobrevivo? what if… esto? what if… aquello? eso, mi querido forastero, está fuera de mi jurisdicción.









