ver, oír y callar. quién dijo que era fácil? en ocasiones es más sencillo guardar silencio que decir lo que tiene uno atorado en el pecho, otras veces hablar no es una opción.
la mente humana insiste en buscar la supervivencia y el bienestar, así que contra esta inflamación emocional, de la misma forma que frente a otras amenazas, existen alternativas para drenar los sentimientos que nos intoxican.
una buena sesión de llanto en transporte público, normalidad fingida frente al plato de lasagna y un larguísimo baño con agua caliente, pueden complementarse con la terapéutica redacción de un post. escribiendo de la forma más encriptada posible las preocupaciones no se resuelven [tampoco hablando], sin embargo derramar lágrimas y teclear hasta que arden los ojos es increíblemente liberador, sobre todo cuando la causa de tanto alboroto tiene no sólo tus emociones, sino también tus pensamientos, convicciones y percepciones en rotundo jaque.
así, el ataque de ansiedad poco a poco cede. ahora la calma -más no la tranquilidad- permitirá ejecutar un intangible escrutinio. quizá después de ello, hablar y oir hablar será bueno. uno lo desea, necesita romperlo, sin embargo en este momento sólo puedo escuchar el silencio. el silencio propio y el ajeno.










Hay diversas variedades de medicinas que calman los dolores fuertes, como por ejemplo oxycontin, Vicodin, Norco, Lortab, etc. Y lo que debemos tener en cuenta es la importancia que tienen estas medicinas en el mercado para mucha gente que padece de dolor, es muy importante saber que estas medicinas, así como son buenas para mitigar los dolores, las consecuencias de las mismas son muy fuertes, se debe saber que estos medicamentos son ansiolíticos muy poderosos y que sus consecuencias por un mal uso pueden ser fatales, por ello recomendamos a todos los usuarios que deben tener muchisimo cuidado con las consecuencias que pueden ocasionar estas medicinas.